Tratamientos médicos y quirúrgicos para dejar de roncar

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La mayoría de las recomendaciones que se dan para dejar de roncar se suelen centrar a remedios caseros o trucos que se pueden poner en práctica fácilmente sin que supongan ningún riesgo para la salud. Sin embargo, también existen remedios de tipo médico, menos habituales, que pueden tener una mayor efectividad a la hora de conseguir este objetivo. Nos referimos a los tratamientos médicos y quirúrgicos que existen para dejar de roncar.

Estos tratamientos, como no pueden ser de otra manera, deben ser administrados, controlados y aplicados por un profesional médico. Sin embargo, hay que advertir que estos tratamientos no se pueden aplicar a todo el mundo. Si una persona ronca por una causa que no puede solucionarse de forma médica, como puede ser porque sea un fumador habitual, estas posibilidades no serán aplicables. Tras intentar identificar la causa de tus ronquidos, un médico te dará las posibilidades que hay a tu disposición a este respecto y te dirá cuáles son los pasos a seguir para solicitar el tratamiento que más se adapte a tu caso. Pero la decisión final estará en manos de tu profesional médico; si éste te dice que tu caso no puede arreglarse a través de un tratamiento médico y quirúrgico, tendrás que buscar otra solución.

Existen diversos tratamientos médicos que pueden ayudarte a acabar con tus ronquidos, dependiendo de cuál sea su origen. Por ejemplo, si tu médico detecta que sufres apnea del sueño y que tus ronquidos están relacionados con ese trastorno, la utilización de una máquina especializada para su tratamiento y las medidas que toméis para solucionarlo probablemente acabarán también con tus ronquidos. Asimismo, también existen medicamentos diseñados para intentar que las personas puedan dejar de roncar, generalmente dirigidos a abrir las vías respiratorias y evitar la sequedad de la garganta y las mucosas de la nariz. Muchos de estos medicamentos son de acceso libre y se puede acceder a ellos libremente pero, como con cualquier otro, te recomendamos que acudas a tu médico antes de utilizar uno. Aunque puedan beneficiarte en tu lucha por dejar de roncar, pueden tener contraindicaciones o tener efectos secundarios graves si sufres alguna otra condición, por lo que la automedicación nunca se puede recomendar. Si quieres optar por esta posibilidad, no dejes de consultar a tu médico. Por último, también puedes encontrar en las farmacias máquinas y férulas dentales que pueden ayudarte a dejar de roncar. Su efectividad es dispar y depende mucho de la causa de tus ronquidos. Consulta también a tu médico antes de comprarte alguno de estos aparatos, pues él podrá decirte si pueden ayudarte en tu situación concreta o no.

Además de estos tratamientos médicos, si es posible, también se puede optar por una solución quirúrgica. Estas posibilidades solo estarán disponibles si la causa de tus ronquidos se puede solucionar mediante esta vía. Por ejemplo, si se sospecha que su causa es una malformación del tabique nasal, una cirugía vinculada a esta parte del cuerpo puede solucionar este problema. Existen diversos tipos de cirugía relacionados con las terapias para dejar de roncar. Las más comunes son la uvulopalatoplastia (la úvula es demasiado grande para la boca y tapona las vías aéreas, por lo que se reduce a través de la cirugía), la coblación-canalización (un tratamiento con radiofrecuencia que está destinado a reducir los tejidos de la garganta para evitar su obstrucción) y la cirugía láser para reducir las mucosas que amenazan con obstruir el paladar.

Como puedes observar, son cirugías muy determinadas vinculadas a una parte muy concreta del cuerpo. No nos cansamos de decir que la cirugía no es una opción válida para todo el mundo. Si la causa de tus ronquidos no se vincula a una causa operable, no será una opción. Asimismo, también debemos decir que es una solución que ilusiona mucho por su eficacia, mucho mayor por porcentaje que la de los supuestos remedios infalibles, trucos caseros o aparatos de la Teletienda de dudoso funcionamiento, pero es una opción que debe considerarse con mesura. Pese a tratarse, en general, de intervenciones más o menos sencillas, no deja de ser una operación que supone un paso por quirófano, un tiempo de recuperación y unos riesgos que hay que tener en cuenta. Por lo tanto, habla de estas opciones con tu médico, si son posibles en tu caso, y considera todas las posibilidades con mesura.

En todo caso, ten en cuenta las soluciones médicas y quirúrgicas para dejar de roncar. Cuando busques una solución para tu problema, tu primer paso siempre debe ser acudir al médico para descartar problemas graves y pedir consejo especializado. En este sentido, él te aconsejará con una mayor fiabilidad y te hablará de los riesgos y posibilidades de éxito de cada tratamiento. Por lo tanto, no te olvides de la vía médica y te dediques a buscar por Internet métodos de dudosa efectividad que pueden no adaptarse a tu caso. Pasa primero por la consulta del médico y piensa primero en las opciones que él te dé antes de buscar otras soluciones.

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